MANUAL DE PRINCIPIOS



“LO IMPORTANTE ES LA CONSTANCIA”

Vivir la meta todo el día y todos los días

El presente manual te ayudará a tener un mayor conocimiento en el manejo del programa. Te será de gran apoyo cuando lo leas y reflexiones con detenimiento, después de haber entendido “Cómo pasar de un valor a un hábito”, y el “Manual de Instrucciones”. Te sugerimos leerlo cuando tengas una duda o cuando pienses que has caído en la rutina. Al ser un trabajo para personas, te conviene releer ideas que se te pudieron haber escapado, y de esta manera podrás encontrar nuevas razones y maneras de llevar a cabo el team back semanal con los colaboradores.

Te ayudará tener siempre en mente que todo el material de la página, busca educar el autocontrol, necesario para vivir los hábitos buenos que se proponen, que a su refuerzan el adquirir el autocontrol.

¡Comencemos!

Recuerda que para pasar de un valor a un hábito bueno hay que implementar tres elementos inseparables (Lee el documento “Cómo pasar de un valor a un hábito”, que está dentro de la barra de menú principal):

  1. Poner intenciones nobles y buenas al hacer las cosas: MOTIVACIÓN.
  2. Asimilar los conocimientos a través de la REFLEXIÓN.
  3. Llevar a la práctica los valores y la salud, realizarlos a base de CONSTANCIA EN PEQUEÑAS METAS.
Hábito bueno = Motivación + Reflexión + Constancia en pequeñas metas = Autocontrol Todo este proceso acompañado de un BUEN AMBIENTE.
La experiencia en la aplicación de este sistema que tenemos desde 1989, nos enseña que lo más difícil de poner en práctica son las metas. Como ya se ha dicho, y se seguirá diciendo, para que el valor se vuelva un hábito, es principalmente a base de su práctica todo el día y todos los días, a través de metas acumulativas. De aquí la importancia de que las elijas y las vivas. Es lo más importante y lo que más trabajo implica. Por eso en el Team Back semanal, te sugerimos trabajar primero la meta y retomarla hasta alcanzarla.
A continuación, te hablaremos sobre cada uno de estos aspectos. Te brindamos ideas concretas para que lo lleves a la práctica de la mejor manera posible con los colaboradores:

1. MOTIVACIÓN

  • La motivación se dará principalmente en el team back o reunión semanal: animando a retomar la meta, reflexionando sobre la razón que se escoja, viendo las buenas experiencias que han tenido, dinámica de grupo, observar y comentar material multimedia (vídeos, fotos, canciones, gráficos, etc.), compartir experiencias de la semana, historias reales de personas cercanas y otras ideas que se dan a continuación. También está el para qué de cada meta, que le da ya un sentido, un motivo para vivirla.
  • Es importante mantener la motivación pues el camino suele ser largo, y la constancia es fundamental para adquirir cualquier hábito. En el Home, al explicar ¿Qué es SVD?, se encuentran enumerados 10 objetivos que se alcanzan al vivir este sistema: se pueden usar para dar buenos motivos a los colaboradores y animar a que vivan sus metas.
  • Haz ver a los colaboradores que, entre más alta, es decir, más trascendente sea la finalidad que buscan al vivir las metas, se harán personas más buenas y mejores. La finalidad más alta es el respeto y amor por los demás, hacerles el bien, como nos gustaría que lo hicieran con nosotros.
  • Cada meta va acompañada de un para qué, lo cual ayuda a tener un motivo noble para vivirla y evitar que los colaboradores se queden sólo en cumplirla. Se puede colocar visualmente en sitios estratégicos y comentarlo. Cuando se logra con buena intención, hay más fuerza en la vivencia de la meta.
  • Lo que más motivará a los colaboradores, es que tú como moderador vivas la meta.
  • Conviene, también, que los motives con modelos cercanos a ellos que los impulsen a ser mejores personas, tendrás que identificarlos según la edad de tus colaboradores: deportistas, personajes, personas que sean conocidas en la comunidad, etc.
  • Si han cumplido la meta, hazlos consientes de la alegría que se tiene al haberla superado. Diles ¿apoco no se sienten más contentos?
  • Evita los concursos: donde hay un premio o un castigo, no se educa; sí puedes dar reconocimientos o premios, que es distinto. Más que enfrentar, fomenta la solidaridad y la colaboración mutua, por eso, si se organiza alguna competencia, que la premiación sea por equipos y se les dé a todos los que cumplan el objetivo o meta, más que premiar sólo a los primeros lugares.
  • Si definitivamente los colaboradores no responden a las motivaciones para vivir la meta, si hay apatía, sí te recomendamos dar un premio o un castigo, sólo al inicio, intentando superar esta situación en cuanto se pueda. Lo ideal es vivir las metas por convencimiento propio.
  • Una clave importante es que logres que los colaboradores comprendan que la felicidad es un proceso interior que se trabaja personalmente, nadie externo puede dársela. Su felicidad no depende de los demás: la clave de la felicidad está en su interior. Es necesario que esto se los repitas una y otra vez, porque obsesivamente el ser humano tiende a buscar la felicidad fuera de sí mismo, comparándose con los demás o buscando reconocimientos y, por muchos que sean los esfuerzos, no la encontrará por el simple hecho de que no está ahí. Concientízalos sobre que el trabajo que cada uno realice con respecto a su persona, es lo que al final le brindará la satisfacción deseada, nunca es bueno que se comparen con los demás.


2. REFLEXIÓN

  • Este elemento se vive por el conocimiento del hábito que se quiere adquirir, a través de las razones semanales de cada meta y del estudio de la Definición y descripción de valores y de los Hábitos saludables, que están dentro de la barra de menú principal. Conocimiento que debe ser asimilado por todos: asimilar es que comprendan lo que aprenden, lo incorporen a sus conocimientos previos y sepan aplicarlo a la vida.
  • Es importante que los colaboradores tengan conocimiento de los hábitos buenos que están adquiriendo, sus ventajas y cómo se adquieren, pero más importante es que lo entiendan, lo asimilen y lo hagan propio. Y esto se logra a través de hacerlos reflexionar, que se pregunten por qué y para qué de lo que hacen.
  • La inteligencia se forma cuando aprenden a pensar. Como moderador tienes que guiar a los colaboradores para que reflexionen, hazlos pensar, más que “echarles rollos” o sólo motivarlos.
  • Aprender a pensar supone el desarrollo de distintas habilidades como: la reflexión, comprensión, análisis, síntesis, resolución de problemas, toma de decisiones, coherencia lógica, capacidad de abstracción, creatividad, previsión, imaginación. Todas estas habilidades permitirán que los colaboradores desarrollen el pensamiento lógico, y les ayudará a ordenar, clasificar y aplicar la información que han adquirido.
  • Detecta algunos factores que les den entrada o los motive al cambio, pero además dales razones que los guíen hacia la reflexión. Hazles ver que NECESITAN cambiar los malos hábitos por buenos, las costumbres insalubres por hábitos saludables si quieren ahorrarse problemas, poder tener más éxito en la vida viviendo los valores, poder formar una bonita familia y una comunidad justa, solidaria y con paz.
  • Cuida que intervengan todos los colaboradores en el proceso de reflexión.
  • La reflexión la puedes propiciar mediante testimoniales, detonantes, lecturas, videos, entre otros, y mediante los documentos que te proporcionamos a lo largo de SVD Trabajadores en plenitud.


3. CONSTANCIA EN PEQUEÑAS METAS:

  • Se vive a través de las metas que se sugieren en cada uno de los temas que se quiera mejorar: Salud, Valores y Deporte. Y con el apoyo de los tips que se dan en cada meta.
  • Para que consigas que los colaboradores hagan vida un hábito bueno, ya sea de salud, valores o deporte, además de la intención trascendente, de haber entendido y asimilado el conocimiento, es imprescindible que lo practiquen continuamente a través de las metas CAM (Concretas, Accesibles y Medibles), hasta que lo vivan con gusto, fácilmente y bien realizado.
  • Ten siempre presente que lo importante y lo más difícil es mantener la constancia y la perseverancia -ambas cualidades poco comunes entre los latinos- por mucho tiempo, ya que los vicios no son fáciles de erradicar y los hábitos buenos no son rápidos de adquirir. Por ello, conviene que empieces por metas más sencillas y accesibles, para que las alcancen fácilmente y los colaboradores se animen a continuar en su esfuerzo, recordando el refrán: “Más vale paso que dure y no trote que canse”.
  • Es fundamental que ACUMULES las metas, siempre las tendrás que ir sumando hasta que ya las vivan ordinariamente y sin mucho esfuerzo.
  • Les ayudará mucho para la constancia que logren pequeñas victorias, y para esto tienes que plantear metas CAM: concretas, accesibles y medibles, tal como te sugerimos en SVD Trabajadores en plenitud. Concretas, para que sean sencillas y claras a la hora de que las pongas en práctica, que no sean ambiguas ni generales, que luego les resulte difícil de vivirlas; accesibles, para que las puedan sacar adelante con un pequeño esfuerzo, y vean que no es “tan difícil” vivir los hábitos buenos, portarse bien: por eso es importante que sepas frenar los ímpetus iniciales; y medibles, para que te sea más fácil evaluarlas, y poder saber si las vivieron o no. Te aclaramos que concreta, accesible y medible no quiere decir lentamente, sino poco a poco. Después podrás ir más rápido con los colaboradores, pero no en los inicios. Un símil podría ser el de la persona que con muy poca condición física y nada de fuerza llega a un gimnasio: tiene que adquirir poco a poco y con constancia ambas condiciones; si se le pone demasiado peso en los aparatos, además de que no va a poder, se puede lastimar y no regresará. Si persevera, no un mes sino muchos, al final tendrá una muy buena condición y fuerza.
  • Al inicio de la meta los sentimientos se les llenarán de entusiasmo. Por eso, parte del papel que tienes como moderador será saber serenar los ánimos, para que luego no se lleven una decepción mayor; siempre háblales con claridad: el esfuerzo por vivir la meta no es fácil sostenerlo, tendremos que ir poco a poco y tardaremos tiempo. Por ello es necesario que al momento de que plantees las metas, éstas sean sumamente pequeñas y realistas, para que logren victorias y, a través de ellas, satisfacciones y alegrías. De esta manera los colaboradores se darán cuenta que no es tan difícil el esfuerzo por el nuevo hábito y que vale la pena esforzarse. Así lograrás la constancia en pequeñas metas, ya que a los sentimientos les agrada el sabor de estos triunfos, y temerán menos a los pequeños esfuerzos.
  • Es fundamental que tengas paciencia; tienen que pasar muchos meses de esfuerzo para que los colaboradores desarraiguen el vicio y adquieran el hábito bueno que desean. Con paciencia y con constancia llegarán lejos. Los avances del hábito bueno o valor vivido los tienes que medir, mínimo, cada trimestre, por eso es mejor que mantengas el hábito de salud, valores o deporte, por un buen período de tiempo: de tres a seis meses (acumulando distintas metas y variando las razones semanales).
  • Si lo desean, pueden redactar metas propias para su equipo de trabajo, que sean CAM: Concretas, Accesibles y Medibles.


4. BUEN AMBIENTE

  • Para facilitar la constancia en los colaboradores, es importante que quites los obstáculos que pudiera haber, como: el choteo o la burla a adquirir hábitos buenos, a la meta o a la razón; evita que se haga un mal ambiente al respecto, al contrario, que esté bien visto portarse bien, vivir los valores y ser mejores. También es importante hacer las acciones necesarias para mejorar la práctica de la salud y los valores.
  • Entre los que conforman un equipo se pueden ayudar a cumplir la meta, de manera que apoyándose para vivirla se favorezcan mutuamente a mantener el buen ambiente.
  • Como moderador, debes ser más positivo que amenazante; animar, más que regañar.
  • Infunde optimismo y esperanza: Cree que los colaboradores pueden vivir la meta.
  • Necesitas poner en juego toda tu creatividad para complementar el material sugerido.


REFLEXIONES SOBRE OTROS TEMAS IMPORTANTES:

1. VALORES

  • En el tema de valores, es muy significativa la decisión de qué valor vas elegir, pues trabajarás en él por un periodo largo. Es importante que tomes en cuenta que al desarrollar un buen hábito se desarrollan muchos más simultáneamente, pues el proceso de adquisición del hábito que recorrerás con los colaboradores implica esfuerzos y cambios positivos en su persona y en la dinámica de trabajo.
  • En el momento que comuniques el valor a los colaboradores, involúcralos para que los conozcan (Cfr. Definición y descripción de Valores), aporten sus ideas sobre qué significa el valor, de cómo se vive día a día y cómo es y se comporta una persona que lo ha adquirido.
  • Presenta el valor de manera atractiva y convincente, ya que muchas personas tienen prejuicios con ciertos términos que te conviene explicar de manera más atractiva. Por ejemplo, que sean conscientes del daño que les ocasiona el no vivir el valor, y la cantidad de beneficios que obtendrán si lo tienen. Todo esto es para que se convenzan de la necesidad de vivir ese valor: confronta la definición del valor y el antivalor; que saquen una lista, lo más larga posible, de pros y contras de vivir ese valor, y que lo anoten en una hoja para retomarlos y repasarlos cada mes; y si lo creen conveniente, los amplíen.
  • Como moderador, debes ser un guía para que los colaboradores distingan entre los bienes falsos o efímeros, y los bienes verdaderos y honestos, para esto te ayudará hablar de los antivalores (disciplina vs caos), como te mencionamos en el punto anterior.
  • El conocimiento está relacionado con el pensamiento y con la acción. Cuanto más conocimiento tengan los colaboradores del valor, será más rico su pensamiento y su ejecución más eficaz. Y en cuanto más practiquen el valor, lo entenderán cada vez mejor.
  • Una vez que hayan elegido el valor, plantéales grandes ideales y proyectos que se generan/ganan con ese valor, por ejemplo: ser agentes de cambio, transformar el mundo, que sus familiares y jefes estén contentos, ser felices y hacer felices a los demás. Que no se queden sólo con la meta.


2. COMPLEMENTAR LA VIVENCIA DE LOS HÁBITOS BUENOS EN EL TRABAJO CON LOS DISTINTOS PROGRAMAS DE SVD:

  • Te compartimos que SVD tiene distintos programas que son complementarios. El objetivo es que desde el trabajo puedas influir en toda la comunidad que te circunda en la vivencia de los hábitos buenos, y así puedas contribuir a mejorar la sociedad. Estos programas están en el Home de SVD:
    • Familias felices.
    • Escuelas saludables y con valores.
    • Deporte con salud y valores.
    • SVD Aulas alumnos solidarios y felices.

  • Te animamos a que los promuevas. Todos se manejan con los mismos principios de metas, razones, team back, etc. Lo que serían distintas son las metas para: aula, escuela, deporte o familia. Y lo que se viva en un ambiente, reforzaría lo que se hace en el otro y viceversa.
  • Principalmente Puedes animar a los colaboradores para que vivan SVD Familias felices, sugiriendo que sigan la misma metodología desde sus casas, de esta manera todo el día y todos los días practicarán los hábitos buenos, con lo que los adquirirán en menos tiempo y con más facilidad.


3. EVITAR COMPARACIONES Y COMPETENCIAS:

  • Haz ver a los colaboradores que cada persona es diferente, por lo tanto, no se pueden comparar: El proceso de adquisición de un hábito bueno se vive de manera personal. Enseñarles a conocerse, aceptarse y mejorarse es clave para que realicen con éxito este proceso. Que comprendan que cada uno tiene sus posibilidades y limitaciones, por lo que no es saludable entrar en competencia, pues la comparación, quererles ganar a los demás, no les generará bondad sino vicios, y muchas veces los peores vicios.
  • Que los colaboradores entiendan que el consumismo les impide ser felices, porque genera envidia y eso los lleva a la insatisfacción, y a que no sean felices porque “el otro me gana”, y eso les genera más consumismo, y así entran en un círculo vicioso que podría parecer interminable.